Aerotermia en obra nueva vs reforma: diferencias clave
La tecnología es la misma, pero el punto de partida cambia por completo el alcance, el coste y las decisiones de diseño.
Instalar aerotermia en una vivienda que se está construyendo desde cero no tiene nada que ver, en términos prácticos, con instalarla en una vivienda ya habitada con una instalación de calefacción existente. Entender esta diferencia ayuda a poner expectativas realistas sobre plazos, coste y posibilidades.
1. Obra nueva: el escenario ideal
En obra nueva, el sistema de distribución de calor (normalmente suelo radiante, ver aerotermia con suelo radiante) se diseña desde el principio junto con el aislamiento de la vivienda, lo que permite dimensionar la bomba de calor de forma óptima y sin las limitaciones de una instalación previa. Además, la ubicación de la unidad exterior puede planificarse desde el proyecto arquitectónico, evitando conflictos posteriores.
2. Reforma: trabajar sobre lo existente
En una reforma, hay que partir de la instalación de calefacción actual (radiadores, tuberías, ubicación de la caldera) y decidir qué se mantiene y qué se sustituye. Esto implica más variables: si los radiadores actuales trabajan a baja temperatura (ver aerotermia con radiadores), el coste puede ser similar al de una obra nueva; si hay que cambiar toda la distribución, el presupuesto y el plazo aumentan considerablemente.
3. Tabla comparativa
| Factor | Obra nueva | Reforma |
|---|---|---|
| Diseño de distribución de calor | Se planifica desde el inicio | Depende de lo existente |
| Ubicación de la unidad exterior | Se decide en el proyecto | Limitada por la vivienda actual |
| Coste añadido de obra civil | Incluido en la construcción general | Puede requerir obra adicional |
| Plazo de ejecución | Integrado en el calendario de obra | Depende del alcance de la reforma |
4. Qué considerar si es una reforma
Antes de decidir, conviene pedir a un instalador que valore si merece la pena mantener la distribución existente o cambiarla, ya que ese factor influye más en el presupuesto final que el propio precio del equipo. También es el momento de revisar el aislamiento de la vivienda: mejorar ventanas o cerramientos junto con la instalación de aerotermia puede reducir la potencia necesaria y, por tanto, la inversión inicial.